Hoy me he levantado con los cojones hinchados. Estoy ya un tanto cansado de que la interpretación que un reducido grupo de gente le da a algo concreto (llámese religión, llámese chiste o ironía, llámese opinión, da igual) se oiga más que la voz de aquellos que viven en paz porque entienden la lógica de las cosas.
La última han sido los capítulos 200 y 201 de South Park. Bajo una temática autocrítica y bastante sarcástica, todos los famosos que alguna vez han sido criticados en cualquiera de las 14 temporadas de South Park aunaban fuerzas y denunciaban al pueblo para frenar su incensantes ataques contra figuras conocidas del cine, música, televisión y, oh God, religión.

Antes de que Comedy Central decidiera eliminar el capítulo, pude verlo tranquilamente con mi compañero de piso y he de decir que nos lo pasamos bien, pero sabiamos en los que Matt Stone y Trey Parker se metían: En el capítulo, todos los famosos elaboraban un plan para secuestrar a el profeta Mahoma (Mohammed pa los guiris) y obtener su mojo, ya que Mahoma parece ser el único famoso del que NADIE puede hacer burla. Con ese mojo todos los famosos podrían ser finalmente inmunes a las críticas de South Park. Y que quereis que os diga, el guión es cojonudo, inteligente, sátiro y muy original, a la par que toca un tema muy de actualidad. Eso si, innecesariamente PELIGROSO.
En el mismo capítulo están continuamente preguntándose a sí mismos “¿esto está bien?”, “¿está permitido decir eso?”, “¿es correcto que se oiga eso?”, ya que se las tienen que ingeniar para mover al profeta por todo el episodio sin que se le vea (pasan por tenerlo desde dentro de una furgoneta hasta metido en un disfraz de oso). En ningún momento se le ve, aunque si se le oye un par de veces decir “Ok”, “Yes”, no sin antes ver a Mr. Garrison y compañía mirando al cielo aterrados de lo que pueda pasar por emitir esas respuestas. Sublime.

El capítulo no es una burla al Islám, no es una burla al profeta Mahoma, y mucho menos una burla a los musulmanes. Es una crítica a los radicales (de cualquier tipo). Y vaya como se lo han tomado. Ya han comenzado las amenazas de muerte a Stone y Parker, y no me extrañaría que dentro de poco comenzara a haber altercados violentos con la excusa de South Park como bandera, al igual que pasó con la caricatura del dibujante Danés. Es de risa, a la vez que es acojonantemente serio. Lo más gracioso de todo este asunto es que Mahoma ya apareció en una ocasión en South park, en el capítulo “Super Best Friends” de la 5ª temporada, hace ya 9 años… ¡y también lo han retirado! En ESTA entrevista a Matt y Trey exponen con cinismo el como “perdieron” esa oportunidad de generar polémica, ya que por entonces no pasó nada, y unos cuantos años después “alguien” decidió que eso estaba mal.

No voy a decir ni mucho menos que todos los musulmanes actúan con violencia ante este tipo de situaciones. Lo normal sería, como es lógico, mirar con disgusto la situación, apagar la tele, arrodillarse en la alfombra de turno, rezarse un par de lo que sea y comentar con los vecinos al día siguiente lo mal que a uno le ha parecido el contenido del capítulo. Pero he aquí que existen los grupos radicales que, como niños dando una pataleta, quieren que las cosas se hagan a su manera.La amenaza siempre ha funcionado mejor que el diálogo, y el miedo es el mejor acelerante para la paciencia. Pero es que esto ya ha ido demasiado lejos.
En el mismo capítulo Buddha sale metiendose una ralla de coca y aun no he escuchado a un solo chino pregonando la muerte de los creadores de la serie. Por no decir que vuelve a salir Paris Hilton tosiendo semen o Steven Spielberg sujetándo a un Indiana Jones en versión sátiro, y ninguno de estos ha interpuesto una denuncia contra la serie. Si el islamismo contempla que no puedes representar la figura del profeta bajo castigo o pena de muerte, me parece perfecto, pero sucede que NO ES LA RELIGIÓN DE TODOS. Yo, por lo menos, he elegido ser libre de dibujarlo, colorearlo, representarlo e incluso caricaturizarlo, simplemente por no seguir su palabra. ¡Ojo! Ser libre de hacerlo no significa que lo vaya a hacer, pero tengo la LIBERTAD de hacerlo. Es lo bonito del asunto.
Me pregunto si, en caso de que se formase una célula radical de fans de Barbara Streisand que amenazasen con tomar acciones violentas contra Comedy Central por ridiculizar a la cantante, se les tomaría en serio. Me pregunto si los radicales musulmanes tomarían en serio a ese grupo, aun sabiendo que ambos parten de la misma base. ¡Incluso este punto se abordaba en el capítulo!, representando a los “radicales” por niños pelirrojos, que suelen ser objeto de mofa constante en la serie, que amenazaban con comenzar su Jihad particular si no se les entregaba a Mahoma para sus intereses propios (Y terminan reventando un coche bomba a distancia).
En fin, necesitaba soltarlo. South Park es, pese a sus constantes controversias, su naturaleza desagradable y su contenido mayormente incómodo de mirar, una de las series más puras, sinceras, honestas y críticas con la sociedad y el mundo en el que vivimos.

Ojalá fuera, simplemente, así.